Los problemas de comportamiento en los perros

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Los problemas de comportamiento en los perros

En nuestra clínica veterinaria de Castellón entre otras cosas somos especialistas en comportamiento animal. Técnicamente a este parcela de la veterinaria se la conoce como etología. En las siguientes líneas vemos qué tipo de problemas pueden afectar a nuestros perros en este sentido. 


Lo cierto es que los problemas de conducta en un perro son muy variados. Ningún caso es igual a otro, pero lo que está claro es que del dueño dependerá que haya o no haya éxito. Lo primero que haremos en la Clínica Veterinaria San Francisco será diagnosticar el problema para establecer unas pautas de tratamiento adaptadas al caso en concreto. 


Como decimos, los problemas de comportamiento más comunes son varios. Está claro que el perro es un animal social y tremendamente adaptativo. De todos modos, hemos de ayudarle a adaptarse a un nuevo entorno o a aceptar a una persona nueva. La ansiedad por separación se puede manifestar por ejemplo con hábitos destructivos, evacuaciones en lugares inapropiados, ladridos o babeo constante. Esto pasa cuando el perro se queda solo y es demasiado dependiente de sus dueños. Hay razas más propensas que otras a padecer este problema.  A veces es más común en animales que vienen de protectoras porque lo más probable es que hayan sufrido el trauma del abandono. En el caso de que se orine en casa siendo ya adulto hay que evitar castigos del tipo encerrarlo en lugares pequeños. Lo importante es tratar el fondo del problema y no su manifestación. En nuestra clínica veterinaria de Castellón también te insistiremos en que los destrozos en casa pueden tener múltiples causas. Lo normal es que sean síntoma de otro tipo de problema. Tenemos que tener claro que un cachorro necesita fortalecer su boca mordisqueando. Por eso tenemos que darle juguetes adecuados para ello. Si lo hace de adulto hay que observar cuándo lo hace. Si lo hace cuando está solo puede ser síntoma de ansiedad por separación. También puede hacerlo por frustración al no salir a la calle a menudo o por aburrimiento. Sea como sea, hay que hacer un diagnóstico certero de la situación para obrar en consecuencia.